Es un poco raro capaz describirse a uno mismo. Algo difícil de ver con mis ojos, porque soy yo, claro. Y los defectos quedan en un segundo plano, pero ahí están obviamente.
En fin hablar, no de aspecto físico, sino moral. Una tarea complicada, ¿cuanto nos conocemos realmente? es una buena pregunta.
De mi parte, no creo que nadie humano nos llegue a conocer del todo. Es mas, me animaría a decir que ni nosotros mismos nos llegamos a conocer del todo y cuando lo hacemos, morimos. Es un ciclo: si aprendes todo lo que necesitabas ya no necesitas nada más, vivir entre otras cosas, simple pero complicado, contradictorio pero entendible a la vez.
Después de pensar en los aspectos profundos y superficiales de la vida eh llegado a darme cuenta de que soy un alma complicada pero generosa así, como un laberinto de mil horas, con partes oscuras y claras con secretos y pasadizos, mostrando pasajes que parecen llegar a la salida y finalizan en espejos que te detienen a pensar, pero con pasillos muy agradables y cómodos llenos de sensaciones buenas y experiencias únicas. Todo mezclado dividido en corredores que giran, van y vuelven, cambiando de formas y colores. Así soy yo… pero vale la pena llegar al final de mi, un poco confundido y mareado se llega, pero se puede y significa mucho.
Con mis actitudes; a veces un tanto manipuladoras pero sin malas intenciones. Un poco como protectora de lo que me preocupa, y a veces sin palabras para aconsejar. Con un escudo de pensamientos que fluyen de mi boca liberado por diversas emociones haciéndome dura y fuerte pero, a la vez perdiéndome en un mar de lagrimas sola y confundida cuando nadie me ve demostrando una imagen totalmente contradictoria. Tierna, dulce y solidaria en todo lo que me respecta, pero a veces cansada o lastimada llegar a manejar una ira ciega que desemboca en el odio y la maldad.
En otras palabras conviven en mí dos mundos adversos, pero es algo sumamente normal aunque no lo parezca. Esta dicho que sin luz no hay oscuridad y viceversa, lo bueno no seria bueno si no existiera lo malo, sino que solamente seria “normal”. Actitudes que resaltan gracias a otras, promesas que brillan gracias a la oscuridad.
¿Como saber que haríamos en situaciones extremas, si nunca las vivimos? ¿Como decidir entre el instinto de supervivencia o el sentimiento humanitario? ¿Como llegar a ese punto máximo de no saber que hacer? Pedir a gritos en ese momento otra salida, pero esperarla en vano. Entonces rendidos decidir la acción próxima, sin haberla planeado ni pensado… esos son los momentos que nos demuestran que nunca nos llegamos a conocer del todo. Podemos pensarlo, claro, pero es algo totalmente diferente a hacerlo.
Y claro esta, que cada personalidad es un mundo, muy dicho el refrán de “cada loco con su tema”. Somos exactamente eso locos, cada uno en su “tema”. Y nos cruzamos en esos temas, nos saltamos una que otra barrera para ver la vida del otro. Entonces ahí ya dejamos de ser un loco en su tema y somos dos locos en un tema. Y ahí empiezan los conflictos, que son las sombras. Gracias a ellos también se disfruta de los buenos momentos, las sonrisas el amor y la amistad que es la luz. Y todo tiene espacio en cada persona, en la humanidad en el universo y vida tras vida es así. Un equilibrio entre la oscuridad y la luz en cada uno, pero apesar de ser tan viejo nadie lo conoce bien.
De todo esto mi conclusión de que soy un laberinto, lo digo por mi porque cada “loco” se puede interpretar a si mismo de una manera distinta, o igual pero en otro sentido.
En fin, no me conozco del todo, y espero no hacerlo por muchos años mas, tengo que aprender mil cosas de la vida y me alegro de decirlo así. La experiencia se paga con tiempo y no nos queda mucho para usarla después de que la conseguimos, Así que la solución es usarla mientras la conseguimos.
Pasos y pasos por el laberinto que hay en mí, sin mapas sin GPS así como un ejemplo de la vida misma. Solo los pies las palabras y los pensamientos como guía. Cruzándonos de vez en cuando con otro loco que salto sus barreras. Y cayendo otras veces en “temas” ajenos. Resolviendo conflictos y dibujando caminos de satisfacción. Sin poder parar nunca.






















