Hacía tiempo que no me enamoraba, hacía tiempo que
tomaba mis sentimientos por igual, que ya no me importaba si era uno u otro.
Hacia tiempo que no era la misma, hasta que un día por esas casualidades de la
vida lo conocí. Y pensé que seria otro día más común y corriente. Pero no lo
fue, hubo una onda notable, un calor incomparable. Un cambio radical. En medio
de la desesperanza una luz que no encendí yo, sino que lo hizo el destino y por
lo tanto ya no puedo apagarla.
El amor es como un asunto divino, lo pedimos sin
saber cuando va a venir y cuando viene no sabemos si va a irse y cuando lo
hará. Pero no me molesta en absoluto, no quiero que se vaya.
Él me hace sentir mas viva. Sus besos no son como
los de los demás, sus caricias me queman, sus palabras me acarician, sus
abrazos me recargan, su olor es mi droga, su ausencia mi tortura, y su figura
lo mas bello que mis ojos puedan ver.
Hacía tiempo que mi corazón estaba en reparación y
como por arte de magia está entero encendido fuego nuevamente. Fuerte y amando.
Y como nada en el mundo es perfecto, como todo
cuesta y nos hace luchar, no puedo tenerlo de la forma en la quiero. Pero es
distinto porque no es amor incomprendido, sino amor prohibido. Y me senté a
verlo de diferentes ángulos y creo, un poco apenada, que ese punto es lo que
hace que lo ame con esta intensidad pasional.
El extrañarte es moneda corriente en mi rutina y
mi alegría de tenerte agarrado de la mano es mi gasolina diaria.
Me animo a gritar que lo amo, cambiaria mi vida si
él me lo pide, dejaría los miedos del futuro con alegría si eso pudiera.
No voy a creerme infeliz porque el amor me ciega y
me hace cualquier culpa mil veces más leve. Porque con abrasarte queda saldada
cualquier pena que me atormente.
Y no es la primera vez que mi corazón se siente
vivo, no es la primera vez que me enamoro, no puedo contar muy alegre la demás
experiencia porque de tanto fuego muchas veces solo quedo ceniza. Pero que
mejor recompensa que la oportunidad de renacer de ella como el ave fénix. Que
mayor fuerza que entregarse nuevamente a esta magia divina del amar. Que mejor
recuerdo que no cometer los mismos errores del pasado.
Hoy pienso en él, lo extraño, lo necesito, lo amo.
Deseo abrasarlo, deseo cerrar mis ojos y que me espere en sus sueños como yo a
él en los míos. Hoy abraso una almohada en su nombre y miro las estrellas por
su inspiración. Hoy me siento mas completa que ayer, mas viva que nunca, las
mariposas en el estomago, el vientito calido en la cara, el olor a flores, la
vida color rosa al igual que en los cuentos. Este es mí cuento de amor.

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