sábado, 6 de octubre de 2012

Tiempo de mentiras

Nada leal, no supe mover las fichas de mi vida sin hacer trampa. No tengo el control sobre mis decisiones, creo que soy bipolar. Un yo falso me domina. Es una especie de enfermedad, una manera de escudarme, como si nada tuviera importancia ni sentido, hasta el momento de pagar las consecuencias. Vivir entre lo prohibido y la culpa como pan de cada día.
Proponerme cambiar, ser la ficha pura, blanca que avanza honestamente. Pero ser vencida una vez mas por la tentación del placer.
Pienso una cosa y hago otra, siento las contradicciones en mi interior pero siempre domina la oscuridad, inevitablemente. Manipulo al mundo para sentirme superior...
No quiero ser así  no puedo seguir con esta angustia, es como una especie de odio a mis actitudes, arrepentimiento. El miedo que se esconde en mi parte de luz de no volver a brillar por asumir la maldad de mi otro extremo.
Me miro al espejo, no me veo como siempre, estoy desconforme, mi sombra sonríe...como sobrando mi dolor. Y esta imagen, que se refleja, la misma que un día fue una reina llena de esplendor no es mas que un saco de depresiones, lleno de polvo, olvidado y descocido.
Miro el reloj, es redondo...entonces pienso que esa aguja que no descansa jamas, pasa muchas veces por el mismo lugar aunque sea en distinto momento vuelve...que cosa magnifica el tiempo, casi tanto como la vida...
Quizás pueda ser yo como esa aguja, y no este todo perdido...pueda volver a ser lo que era, dejando de seguir un poco los impulsos de la debilidad.


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