miércoles, 11 de junio de 2014

Adios...

          Un día viniste al mundo, consagrado como un luchador. Compraste a todos las personas que te conocieron llenandolas de pleno amor. Esos ojitos negros iluminaban como el sol.  Demostraste tanta fuerza, tu corazoncito no funcionaba muy bien pero seguías peleandola. Aguantando todos los tratamientos con la esperanza de seguir acá, y asi y todo nunca perdiste esa sonrisa que tanto te caracterizaba.
       Con tan poca edad te toco sufrir como a pocos, agarrándote a esta vida terrenal con uñas y dientes. Superaste unas tantas veces el bisturí, inyecciones y anestesia, a tal punto que ese quirofano se convirtió en otro hogar. Te toco una vida difícil, pero mas difícil fue aguantar.
       Hoy nos toca despedirte, en un mar de lagrimas imposible de frenar...te vas físicamente, tu alma sana y pura al fin se liberara de todo ese dolor que la vida te obligo a sufrir. Quizás hoy no podemos verlo por el vació que causo tu adiós. Quizás algunos nunca puedan aceptar que ahora estés con Dios.
       Hay muchas formas de recordarte, seguís vivo en todas esas personas que tuvieron el placer de haberte conocido. Y aunque cueste habrá que recordarte con una sonrisa como esas tan lindas que vos regalabas. Y  al cerrar los ojos imaginarte volando por el cielo muy feliz...
       Hoy sos un angelito, que baila entre las nubes, mientras ellas te abrazan, jugando sin preocupación. Y de ahí arriba nos miras a todos y te pesa nuestro dolor, pero no podes sentir tristeza alguna porque en el paraiso no existe esa sensación. Tanta inocencia hace brillar tus alas blancas que resplandecen en destellos mágicos, tu atuendo de suaves caricias hecho de puro amor...ahora vivís, mas que nunca estas vivo!; vivís en cada uno de nosotros acá abajo, en esta prisión, pero mas vivís ahí arriba, lleno de armonía. Ya viviste este infierno ahora te protege el cielo, donde el tiempo no pasa...donde no existe el dolor, ni la incertidumbre, donde no hay lugar para el miedo, la calma reina, y en el silencio se oye la suave música de un arpa combinada con las risas de los ángeles mismos...
Que en paz descanses Lorenzo



No hay comentarios:

Publicar un comentario